EL LOCO COMANCHE (*)
por: Eduardo Catalán Flor-Bustamante
(*) Extracto de la novela “Paraíso de los Suicidas”
El manicomio es un lugar deprimente pero dicen que si me quedo un tiempo puedo mejorar ¡Ni hablar! ¿Cómo voy a mejorar si mi mal es la pobreza? Aquí, todos están quemados a punta de pepas… Mejor tiro tapia por Rey Basadre, así no le veo la cara de mierda a la portera… No me gusta cómo me mira esa cojuda ¿Se dará cuenta que no estoy loco? Vistiendo estos andrajos y cargando estas bolsas… ¿Qué otra cosa le puedo parecer?… Esa bruja nos desprecia… La odio… Es cruel con su pobre gato… ¡Es una alcohólica!… La he visto salir de la chingana que está al frente de la farmacia Herrera escondiendo una botellita de racumín en la cartera. Seguro que termina tirada en el suelo junto a su cama y se levanta con resaca. Apuesto que con las justas se lava la cara… Así, cargada de vileza, regresa a su ventanilla para atender al público. Se nota que dentro de poco ella también será una paciente…
Una vez que pones un pie en el manicomio entras en los dominios del loco Comanche. ¡De lejos se le reconoce!… Siempre escoltado por un par de policías ¡Qué loco, el loco Comanche!… Pero yo no creo que esté loco de verdad. Dicen por allí que era un millonario que tenía una exitosa cuadra de caballos en Monterrico y una linda esposa a la que adoraba y complacía en todos sus caprichos. Cuentan que una noche regresó inesperadamente de un corto viaje con un magnífico caballo para regalarle y no la encontró en casa. La esperó ansioso por largo tiempo hasta que salió a buscarla preocupado. Fue a los lugares que frecuentaban, pero nadie la había visto. Visitó a los parientes, preguntó a los conocidos y nada. Al cabo de muchas horas, regresó afligido a su casa para darse un baño y reportar su desaparición en la comisaría de Orrantia.
Entonces, mientras cerraba la llave de la ducha, le pareció escuchar el estallido de su risa en el establo. Por fin le regresó el alma al cuerpo. Feliz, se envolvió en una toalla y salió corriendo con dirección al potrero. Y allí la encontró, desnuda y montada en el nuevo corcel. Se quedó petrificada por la sorpresa y maquinalmente dirigió la mirada nerviosa hacia el rincón donde un par de jovencitos trataban de ponerse torpemente los pantalones. Dicen que Comanche se lanzó como una fiera sobre los muchachos y después de noquearlos con facilidad, arremetió contra su mujer que intentaba escapar. Para detenerla, le arrojó una herradura con tal violencia, que le reventó el cráneo en el acto. Luego, volvió al lugar donde yacían inconscientes el par de muchachos y los cargó en peso, los ató a un poste y después de arrancarles el cuero cabelludo, los roció con gasolina y les prendió fuego… Aún insatisfecho, volvió al cadáver de su mujer y la apuñaló tantas veces, que el forense tuvo que mandar a levantar sus restos con pala y carretilla… El fuego rápidamente se extendió por toda la casa y Comanche, cuchillo en mano, huyó enloquecido gritando a todo pulmón: “¡Soy el loco comanche!”… “¡Soy el loco comanche!”… Corrió sin parar hasta que llegó al hipódromo. Y en plena largada de la segunda del vale triple, salió en traje de Adán corriendo detrás de los caballos y en medio del estupor general siguió gritando desquiciado: ¡Soy el loco Comanche!… ¡Soy el loco Comanche!… ¡Soy el loco Comanche!…
Ahora está tranquilo y como siempre escoltado por sus guardias. Eso sí, como la cafetería y las dos canchas de fútbol del manicomio le pertenecen, si quieres jugarte un partido o tomar un té - estés loco o no – tienes que pagarle al Loco Comanche…
FIN



El consumo de alcohol y la próxima Navidad
Cierto es que las prohibiciones publicitarias son justificadas por el legislador en orden a la protección de la salud y la seguridad de las personas, evitando el consumo indiscriminado.
El alcohol causó 12.000 muertes en España el pasado año. “El abuso del alcohol crea más problemas de salud que las drogas”. El Gobierno ha destinado más de 22 millones de euros a las distintas comunidades autonómicas para programas contra la droga, en el que se incluye, con un énfasis especial, el alcohol.
Por otra parte la Fundación de Ayuda a las Taxicomanías de la Cruz Roja afirma que un tercio de los jóvenes españoles gasta el 90 por ciento de su dinero en bebidas alcohólicas por lo que el consumo de los néctares etílicos es la primera causa de muerte entre la juventud española, ya que el 60 por ciento de los accidentes de tráfico mortales, durante la noche del fin de semana, son provocados por el consumo de alcohol.
También la Comunidad de Madrid ha lanzado una campaña publicitaria contra el consumo del alcohol bajo el lema: “El alcohol llena vacíos”. “Habla con tus hijos, la información es prevención”.
Por otra parte, el alcoholismo afecta más a las mujeres que a los hombres ya que, en ellas, la parálisis cerebral se desarrolla de una manera más rápida, según un estudio de la Universidad alemana de Heidel y la norteamericana de Stanford.
Finalmente se ha de reconocer que las bebidas etílicas son el ataque más feroz que sufre la sociedad actual. Una agresión cuyas consecuencias alcanzan todos los estamentos pero del que son especialmente víctimas los jóvenes, nuestro caudal más valioso.
Carlos Menéndez
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