Crónicas desde el Frenopático


PÁGINAS DESDE EL PARAÍSO DE LOS SUICIDAS

Por:  Eduardo Catalán

Habían pasado un par de años, pero las calles continuaban tal cual las dejé al irme. La panadería, la bodega, el quiosco de periódicos, la lavandería… Todo seguía intacto. Los chiquillos de la esquina habían crecido, algunos perfilaban bigotes y a otros les había cambiado la voz. Pero yo, todavía parecía un  niño. 

 

Al juzgar, habían dejado atrás las bolitas, las cometas y el trompo. Ahora compartían cigarrillos y se corrían a escondidas la botella de guinda. Conforme me acercaba a la esquina, las diferencias entre ellos y yo resaltaban con mayor claridad.  Los cabellos largos, los zapatos de tacón y los pantalones acampanados, daban a sus figuras alargadas un aire de modernidad. Contrastando de una forma exagerada con mi atuendo de seminarista.

 

Nadie había ido a recogerme y tuve  que caminar cargando al hombro, mi viejo maletín azul que me había acompañado durante toda…

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Published in: on septiembre 9, 2015 at 10:52 pm  Dejar un comentario  

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